CERTEZA EFÍMERA

2026

Certeza efímera nace de una contradicción visceral: la experiencia fugaz de la verdad absoluta que irrumpe con la fuerza arrolladora de un fogonazo, deslumbrando por un instante antes de desaparecer. La serie no retrata un lugar en el espacio físico, sino una fracción de tiempo. Ese momento en el que la posibilidad de recuperar el control se hace real y, al comprenderla, se desvanece en la oscuridad, dejando un fantasma en nuestra retina.

En este proyecto, el soporte rígido de la madera se convierte en un registro táctil de huellas y silencios. A través del uso de veladuras acrílicas frías, rascados y densas aglomeraciones de pastel, la materia actúa como vehículo directo de introspección. El acto de pintar se vuelve un ejercicio de sustracción y acumulación; una renuncia voluntaria a las coordenadas exteriores para poder habitar el vacío.

Visualmente, la serie se estructura con rigor arquitectónico. Diez obras de formato íntimo (40×40 cm) funcionan como iteraciones de un mismo estado de ánimo que orbita hacia un clímax monumental: un tríptico de gran formato (180×120 cm). En él, la memoria física se sepulta bajo la materia. El tránsito emocional avanza desde esta asfixia hacia la abstracción total, culminando en un fundido a blanco que quema la realidad para dar paso a la luz.

Pintura matérica de formato íntimo. Acrílico sobre madera de la serie Certeza efímera por el artista Daniel Moyano
Detalle macro de la textura de pastel seco sobre base de acrílico de una pintura de la serie Certeza Efímera del artista Daniel Moyano.
Vista de una pintura de Daniel Moyano en un espacio doméstico

Tríptico final (En proceso)